28 Marzo 2019

Casa Lucio Muñóz

FERNANDO HIGUERAS VOLÓ SOBRE LA PRADERA

Inmersa en la densa y seca vegetación de la sierra (en la calle Jardines núm. 13 de Torrelodones) se encuentra La Casa Lucio Muñoz, una vivienda en la que destaca la piedra como principal material de construcción y sus enormes cubiertas, muchas de ellas en voladizo y actualmente recubiertas por helechos y plantas trepadoras. Todo el conjunto está rodeado de grandes cipreses.
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El trabajo de Fernando Higueras Díaz en su época temprana gira ,gracias a varios encargos, alrededor del concepto de 'la casa del artista', desde 1959 año de su titulación y en el que presenta la propuesta 'Residencia de Artistas en el Monte del Pardo'  al concurso del premio Nacional de la Arquitectura, por el que recibe un accésit, Fernando inicia una serie de casas en la sierra de Navacerrada, comenzando con la Casa César Mánrique, 1962, Casa Lucio del mismo año o La casa Manuel López Villaseñor, 1966-1967, entre varias propuestas para artistas como Nuria Espert, Ricardo Santonja, Pablo Serrano entre muchos otros, en la cual desarrolla el ensayo artístico.

La casa se inició en 1969 y se finalizó en 1971, un tiempo en el que ya habían llegado por diferentes vías las influencias de la arquitectura organicista del amerciano Frank Lloyd Wright, aspecto no reconocido por Higueras, quien siempre mencionaba que en aquel momento lo académico era hacer un Mies.

La casa está situada en la parte superior de una ladera, en un nivel más bajo que el de la carretera de acceso, desde la que solo se pueden ver las cubiertas. Una disposición que permite protegerse de los vientos del norte y lanzar toda la casa a hacia el paisaje del sur.

El programa de la casa responde a las necesidades de un matrimonio de pintores, con dos estudios y con dos hijos. La planta tiene forma de doble L reflejada, que permite diferenciar de manera clara dos zonas de actividad: la de la vivienda propiamente dicha orientada a sur y la de trabajo, en la que se situan los dos estudios parcialmente orientados a norte.

La estrurctura es básicamente lineal, comienza con los dormitorios, el más grande con baño propio y los otros dos con baño compartido. En paralelo se desarrolla un pasillo con armarios que va desde los dormitorios hasta llegar a la zona de acceso y su malograda vista a una encina (cortada año y medio después de terminada la vivienda), desde alli también se puede acceder a una zona de cobertizo, planteada como un posible crecimiento de la vivienda con tres dormitorios con cuarto de baño

para llegar al corazón de la casa, la cocina, con su patio y un dormitorio de 'servicio'. Hacia la derecha desarrolla las zonas vivideras, oficio, comedor, estar y terraza. Por el lado contrario, hacia el norte, y regresando y avanzando por el pasillo la casa se despliega hacia la izquierda donde se encuentra el estudio del pintor y el aparcamiento al que se accede por una rampa tangente a la fachada.

El apilamiento constructivo desde la experiencia de la casa Mánrique

La casa Lucio coge el testigo del apilamiento constructivo planteado para la Casa Manrique. Un sistema constructivo muy característico con dobles vigas apoyadas en su dirección sobre la línea de muro de piedra y sobre ellas las cabezas de las viguetas pretensadas, creando voladizos que posteriormente en otros proyectos se perfeccionaría llegando a volar hasta un tercio de su longitud. En este diseño constructivo, una losa de hormigón hace las funciones de forjado y  se utiliza para el solado un pavimento de tablones que vienen del desguace de un viejo navío.

Este apilamiento muro-vigueta, permitía dominar el desnivel del terreno y se abría con grandes voladizos a la ladera,

'se trata de una arquitectura orgánica que se adapta a las condiciones, pero a la vez, organista en cuanto se desplega en el espacio y tiempo'(1)

cumplía así la premisa, de sus dueños que aborrecían una casa que pareciese hecha por un arquitecto.

En la Casa Lucio Higueras aprovecha la experiencia de la Casa Mánrique e incorpora una zona de trabajo desarrollando la tipología de casa-taller, para el matrimonio de artistas, Lucio Muñoz y Amalia Avila.

‘Formas de Arte y  Arquitectura: La fortuna del primer Higueras es una suerte de serie temática de ‘Casas de artistas’ de los primeros sesenta que se resuelven con cierta repetición contenida y con cierto valor de un vistazo interesado a Frank Lloyd Wright y a la lógica primaria del material constructivo dispuesto sobre el roquedal o sobre la pedriza, para rescatar texturas y materias rugosas.” (2)

Construcción estructurante

Habrá un elemento catalizador en la arquitectura de Higueras, la solución constructiva (el apilamiento y posteriormente las estructuras nervudas in- situ) como eje que expande sus edificios, la construcción estructuran (geometría constructiva) presente en sus obras ,se ve aquí reflejada por un conjunto constructivo que va más allá del esquema geométrico y se convierte en una especie de sistema de colonización de los espacios. Si en las tipologías de las casas de artistas el conjunto es más primitivo, con las vigas apiladas generando voladizos que se expanden, en la casa Wutrich, en Lanzarote (Higueras contaba que los contactos que le había proporcionado Cesar Manrique, le habían salvado como arquitecto) el diseño nervudo es más complejo y desarrollará su forma final en la propuesta del concurso para el edificio polivalente del museo de Mónaco.

En ese sentido la genial casa Lucio permite un acercamiento, desde una de sus mejores obras, a sus génesis proyectual, antes de que como algunos comentan el 'monstruo' se comiese al 'genio'.


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