15 Septiembre 2014

Delenda est architectura

SOPLAN VIENTOS DE ESCEPTICISMO

La frase 'Carthago delenda est' (Cartago debe ser destruida) pronunciada por Cat贸n el Viejo y utilizada hist贸ricamente para hablar de una idea fija que se persigue sin descanso hasta que es realizada, fue la inspiraci贸n que llevo a Rafael de la Hoz Arderius a titular su conferencia magistral le铆da en Chicago, Junio de 1993, con motivo del Congreso Mundial de la U.I.A.
  • Compartir:
Delenda est architectura
Delenda est architectura
M谩s de 20 a帽os despu茅s, creemos que tan magnifico legado en defensa de la arquitectura merece ser recordado en estos momentos en que nuestra profesi贸n se est谩 viendo gravemente amenazada.

 .../...Soplan vientos de escepticismo, de crisis. El concepto 'crisis' se representa desde los viejos tiempos de Catay por dos ideogramas: Un kenjy significa Angustia, el otro Esperanza. Y etimol贸gicamente quiere decir lo que va de la Angustia a la Esperanza, esto es: Decisi贸n. Con lo que se concluye que dicha situaci贸n no es en s铆 misma negativa, sino la antesala de la Creatividad.../...

.../...Hab铆amos constatado que una de las exigencias que el Mercado Com煤n pretende de sus arquitectos es que estos trabajen a cambio de honorarios 'bajo m铆nimos' y, si se tercia, por honorarios nulos. Para ello la consigna dada ha sido fomentar la insolidaridad y someter a los arquitectos a competitividad salvaje. A tal fin los 'expertos' han utilizado dos recursos cl谩sicos: Inundar el mercado de 'mercanc铆as' arquitectos y saldar los 'precios' honorarios. El primer objetivo ha exigido una previa operaci贸n, hoy casi consumada, consistente en la masificaci贸n de la profesi贸n. Este objetivo era ya un viejo sue帽o de pol铆ticos en la Espa帽a de los 'duros cuarenta'. El Excmo. Ministro de Educaci贸n Nacional, D. Jos茅 lb谩帽ez Mart铆n, proclamaba con toda franqueza: 'No descansar茅 hasta ver a los arquitectos conduciendo tranv铆as'. Leg铆tima aspiraci贸n que no se vi贸 finalmente satisfecha, por carencia de tranv铆as.../...

.../...En esta cultura del 'instant-architect', como en la del 'fast-food', hay algo que no encaja del todo. La arquitectura no es tan solo un arte. Precisa de unas t茅cnicas instrumentales para materializar la ideaci贸n, -煤nico modo posible de creatividad-. No es poca cosa la formaci贸n tecnol贸gica que para ello se precisa. Seg煤n Vitruvio, hace ya 2.345 a帽os, Pithius, autor de una de las siete maravillas, -el mausoleo de Halicarnaso- comentaba que 'a煤n comenzando desde ni帽o, la complejidad de conocimientos que el arquitecto requiere es tal, que una vida entera no resulta suficiente para adquirirlos'. Tal vez por ello, a diferencia de la M煤sica, en Arquitectura jam谩s hemos tenido genio alguno a los seis a帽os de edad.../...

.../... Atrapados en el problema imposible de adaptar los planes de estudios al insuficiente tiempo de ense帽anza disponible, los claustros de las Escuelas se encuentran hoy divididos entre 'humanistas' y 'tecn贸logos'. Cada grupo tratando de excluir al otro. Peligroso planteamiento. Cuando me dan a elegir entre A 贸 B -dec铆a Lyautey- es que sin duda debo de escoger A+ B'. No hay tal dilema: Tan solo una falaz falta del tiempo preciso para la ense帽anza debida.../...

.../...Por primera vez en la historia empiezan a salir de las Universidades Europeas generaciones peor preparadas que las de sus padres. La calidad del producto 'arquitecto' est谩 lejos de ser 贸ptima. Parad贸jicamente, pretendiendo crear arquitectos m谩s competitivos, tan solo se ha logrado producir arquitectos menos competentes. La compleja formaci贸n de los arquitectos -no es ocioso repetirlo- exige una duraci贸n m铆nima irrebasable. No compete a los pol铆ticos; y menos a los economistas de mercado, la determinaci贸n de ese precioso espacio de tiempo.../...

.../...Que somos arquitectos -y por ello hombres de Cultura-. Que somos profesionales liberales -y por tanto amantes de la libre Competitividad-. Pero Competitividad por la Calidad y por la Arquitectura como expresi贸n cultural. Valores, ambos, irrenunciables; no negociables.../...

.../... No ser铆a tampoco la primera vez que las m谩s altas instancias acudir铆an en nuestra defensa. Ya en el 'Siglo de las Luces', Carlos IV, Rey de Espa帽a, denunciaba a la naci贸n -cito textualmente--, 'El riesgo continuo que corre la Arquitectura de viciarse por el escandaloso n煤mero de idiotas que se atreven a entrar, por codicia en su Santuario' (sic). Arrojemos pues, a los idiotas del templo y habremos empezado a salvar ese objeto de nuestros desvelos que es la Arquitectura.../...

.../...Dec铆a Unamuno que hay tres clases de zapateros: 'El que fabrica zapatos por dinero, el que los elabora para llegar a ser famoso y aquel que los hace para que se encuentren m谩s a gusto los pies de sus clientes'. 'Solamente a 茅ste 煤ltimo se le echa de menos despu茅s de muerto',-conclu铆a-. V谩lganos pues en esta contienda nuestra vocaci贸n de ordenadores del espacio para el bienestar del hombre -pies incluidos- que no otra cosa es la Arquitectura. A fin de cuentas, combatir, sacrificar todo por lo que se ama, servir -la palabra m谩s bella que existe-, ser por ello recordados y trascender, es lo que en verdad importa. Va en ello nuestra raz贸n de ser.

Si te gusta   s韌uenos !!

© ArquiMagazine

f1arquitectura.com - Dise馻do por weareplay
Rss