15 Septiembre 2014

¡ Cambia ya de modelo de negocio !

MENOS PLANEAR Y MÁS VOLAR

La capacidad para reinventar nuestro negocio es tanto una clave de éxito como una cuestión de supervivencia. Los arquitectos emprendedores deben de impulsar nuevos modelos de negocio capaces de ofrecer nuevos servicios a sus clientes, adaptando su estudio a las nuevas demandas, accediendo a los mercados internacionales o encontrando nuevos mercados y sectores de actividad profesional.
  • Por: Alvaro Maldonado
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¡ Cambia ya de modelo de negocio !
¡ Cambia ya de modelo de negocio !
¿Y si en vez de planear tanto voláramos un poco más alto?

Una historia por muchos conocida

Ya no hace falta repetirlo más, nuestro mercado ha cambiado, nuestros clientes han cambiado, nuestras opciones han cambiado, incluso nuestros empleados han cambiado. Sin embargo nos empeñamos en intentar llevar al mismo mercado las mismas propuestas que nos dieron buenos resultados en el pasado y que nos han permitido llegar hasta aquí pero que hoy ya no nos valen.

Después de todos los ajustes que ya hemos hecho en nuestro estudio, hoy nuestro trabajo tan sólo produce ingresos para cubrir a duras penas los costes de estructura de la empresa (a veces ni eso), y la cosa parece decidida a seguir así. Es verdad que de vez en cuando entra algún trabajo que nos da algo de energía para avanzar algo antes de volver a la misma posición de incertidumbre. A cuántos no les resulta familiar esta historia.

Entonces, ¿por qué no cambiamos?

Uno de los motivos pudiera ser que algunos creen que somos arquitectos y queremos morir siendo arquitectos. Aunque los motivos habituales son el miedo, la inercia, el puro inmovilismo, nuestro falso status quo, la comodidad o, siendo el más habitual, el desconocimiento. Es natural, por lo general los arquitectos españoles no tenemos una cultura emprendedora. Por nuestra mente no suelen circulan palabras como riesgo, adaptación al cambio, gestión empresarial, marketing, comercialización de servicios, etc.

Estas incertidumbres son perfectamente lógicas, si hay algo que aterroriza a cualquier responsable de cualquier empresa es cambiar el modelo de negocio, ya que es como si cambiásemos el motor del coche mientras vamos circulando con él, aunque estemos viendo que el coche se está parando. En realidad lo más complicado de este proceso no es el tomar conciencia de que el coche se para, sino hacer algo al respecto.

¡ Cambia ya de modelo de negocio !

En cada momento de su vida las empresas requieren un conjunto diferente de habilidades, recursos, personas y procesos. Del mismo modo, aunque nos cueste aceptarlo, en un cierto momento también pueden requerir un cambio en su modelo de negocio.

Si a día de hoy, después de todos estos años, los incentivos para seguir como hasta ahora y esperar a que se produzca un milagro por el camino son pocos es mejor transformar nuestra actividad principal. Es un cambio que depende mucho de cómo se defina a sí misma cada empresa. Si se define por el tipo de servicio que ofrecemos, es posible reinventar un nuevo modelo de negocio y entrar en nuevos mercados. Si se define por el modo de hacer las cosas, por una forma de actuar frente a los clientes que nos diferencia del resto, eso no deberíamos transformarlo nunca, en ese caso, si decidimos ajustar o cambiar de actividad es mejor hacerlo siempre dentro del mismo mercado.

¿Así, de repente, sin más?

La respuesta no puede ser más obvia: no hay que cambiar el modelo de negocio de forma radical, sino que debemos plantearnos una etapa de convivencia, donde estiremos el negocio actual hasta donde alcance, y mientras empecemos a construir el nuevo negocio. Esto a priori puede parecer sencillo pero no lo es ni mucho menos, ya que si el nuevo modelo de negocio es sustancialmente diferente supondrá un desafío importante para la empresa, y provocará dudas, conflictos y reacciones de resistencia.

En la jerga empresarial decimos que una empresa “pivota” cuando llegado determinado momento surge la necesidad de hacer cambios más o menos profundos en el modelo de negocio. Debemos ser capaces de “pivotar” usando todo lo aprendido hasta el momento, ya sea para asimilar lo bueno como para rechazar lo malo en el proceso de diseño de nuestro nuevo modelo de negocio.

Sólo o con asesoramiento

Sí tienes el conocimiento suficiente y eres objetivo en el análisis de tus posibilidades y tus carencias, sería un proceso que podrías hacer sólo, en coordinación con tus socios y tus empleados. Pero al hacerlo internamente es un proceso lento y costoso por lo que deberás disponer del tiempo y dinero suficiente para aguantar mientras rediseñas el modelo, y deberás hacer un buen trabajo para que el propio modelo no tenga una debilidad inherente que impida su éxito.

Es recomendable dejarse asesorar por alguien que disponga de herramientas adaptadas a la empresa de arquitectura y te ofrezca soporte directo (asesoramiento personalizado, formación avanzada, metodologías probadas, red de contactos con posibles socios e inversores, etc), que te permitan, de la mejor forma y en el menor tiempo posible, adaptar tu estudio a las nuevas demandas, acceder a los mercados internacionales o encontrar nuevos mercados y sectores de actividad profesional.

Veamos cómo…

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