01 Noviembre 2011

Luis Cubillo de Arteaga

LA SENCILLEZ EN LO SAGRADO

Entre quienes fueron capaces de materializar la introducci贸n de la modernidad en la arquitectura religiosa, hay un lugar reservado y relevante, bien por la brillantez y profusi贸n de su obra en esta tem谩tica, bien por su contundencia, para Luis Cubillo de Arteaga.
  • Por: 漏 Miguel Lasso de la Vega
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Luis Cubillo de Arteaga, 1967
Luis Cubillo de Arteaga, 1967
Iglesia de San Bonifacio
Iglesia de San Bonifacio
Iglesia de Santa Mar铆a del Tr谩nsito
Iglesia de Santa Mar铆a del Tr谩nsito
Colegio Cabrini
Colegio Cabrini
Vivienda unifamiliar en Torrelodones
Vivienda unifamiliar en Torrelodones
Gran San Blas
Gran San Blas
Gran San Blas
Gran San Blas
Iglesia de San Fernando
Iglesia de San Fernando
Iglesia de San Fernando
Iglesia de San Fernando
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Adherido entusiasmadamente a la renovaci贸n lit煤rgica, incluso antes de producirse el Concilio Vaticano II, este hito eclesi谩stico vendr铆a a respaldar sus inquietudes, aprovech谩ndolo enteramente para resolver de modo satisfactorio, a trav茅s de la arquitectura, la nueva y m谩s cercana relaci贸n entre el clero y su feligres铆a. Sus numerosas propuestas pre y posconciliares, a pesar de su alejamiento de los habituales canales de divulgaci贸n, habr铆an de convertirle en uno de los especialistas en la materia en Espa帽a, avalado, en gran medida, por su papel de arquitecto de confianza de la jerarqu铆a cat贸lica, que le proporcionar铆a proyectos diversos para cumplir su ministerio por toda la geograf铆a, de Barcelona a Ceuta, de Navarra a Castell贸n[1] <#_ftn1> . Se convirti贸 as铆 Luis Cubillo, desde el interior, en veh铆culo propagador del lenguaje internacional, de modo natural, casi inconsciente, embriagado por su distintiva modestia, caracterizando esta nueva sinton铆a toda su producci贸n religiosa, desde sus primeras iglesias de referencia, como Nuestra Se帽ora del Tr谩nsito en Canillas (1956), provocadoramente rupturista, hasta San Fernando en Madrid (1969), con un complejo y evolucionado sistema compositivo, incluyendo igualmente otras intermedias, circunstancialmente menos ambiciosas.
 
Dentro de estas 煤ltimas piezas, y bajo la estela de la segunda, viene a colaci贸n la iglesia que, bajo la advocaci贸n de Santiago Ap贸stol, proyecta Cubillo en 1972 para la Urbanizaci贸n Guadarrama, en esta localidad de la sierra madrile帽a, un n煤cleo de segunda residencia constituido por bloques de pretensiones alpinas, de tres alturas m谩s baja, proyectados seis a帽os antes por el arquitecto Juan Fern谩ndez-Y谩帽ez.
 
Para qui茅n estas l铆neas escribe, ver con ojos de ni帽o la construcci贸n de aquel templo, la consecuci贸n de la promesa de sustituir los oficios al aire libre, en una improvisada plazoleta de la incipiente urbanizaci贸n, por otros bajo techado, supuso, cuando menos, una emoci贸n te帽ida de desconcierto. Turbado por el contraste, entre esta arquitectura religiosa, a todas luces ya comprensiblemente novedosa, y la ecl茅ctica e historicista del Ensanche, en la que me hab铆a educado, vi sustituir la habitual monumentalidad y verticalidad de 茅sta por la discreci贸n de un edificio que, respetuoso con los colores blanco y negro dominantes, se desarrollaba horizontalmente para quedar fusionado con el entorno, a lo que ayudaba, y no poco, sus cubiertas infinitamente inclinadas, bajo la coet谩nea influencia escandinava. Se manten铆a la direccionalidad de la asamblea hacia el ara, pero se reemplazaba el eje transversal a fachada por el diagonal de la planta cuadrada de la nave, provocando una tensi贸n compositiva, acentuada por los haces de luz del frente opuesto, los cuales, quebrando su l铆nea, envolv铆an el espacio de una penumbra que invitaba a la oraci贸n. La fluidez frente a la compartimentaci贸n, con un sal贸n de actos que se un铆a a la nave mayor en funci贸n de la necesidad, y mediante puertas correderas con hojas de madera de gran dimensi贸n, as铆 como la sinceridad constructiva y estructural, con grandes j谩cenas vistas de hierro, en vez de falsas b贸vedas nervadas, fueron tambi茅n atributos que confundieron e impresionaron mi mente.
 
Yo no sab铆a qui茅n era su autor. S贸lo mucho despu茅s, al conocer la magn铆fica arquitectura de Luis Cubillo, empec茅 a intuir su autor铆a, la autor铆a de esta iglesia de Guadarrama que hoy en gran medida permanece, pr谩cticamente tal cual 茅l la ide贸, si acaso m谩s aislada, despejada finalmente de los bloques pr贸ximos previstos y de la calle posterior, aun cuando esto supusiera la conversi贸n de su frente norte en medianer铆a de un complejo deportivo que perturba su paz interior, al mezclarse involuntariamente las voces profanas con las sagradas.
 
La confirmaci贸n es m谩s reciente. Coincide con la donaci贸n del archivo de Luis Cubillo a la Fundaci贸n Arquitectura COAM en el a帽o 2005, donde quedaba recogido ese proyecto, el cual, como los restantes de su producci贸n, forma parte de la memoria de su legado que custodia el Servicio Hist贸rico, el que ahora se divulga. Me cabe la satisfacci贸n de haber sido testigo de este proceso, y la colma particularmente el haber dejado anclado, de alg煤n modo en 茅l, alguno de mis nost谩lgicos recuerdos infantiles.

Sirve tambi茅n de verificaci贸n de lo expuesto el encargo de resumir en un libro in茅dito, pero avanzado, los resultados arquitect贸nicos de lo hecho por sus compa帽eros y por 茅l mismo para la iglesia espa帽ola posconciliar, en el cambio de la d茅cada de los 60 a los 70.
 
Imágenes
Luis Cubillo de Arteaga, 1967 Iglesia de San Bonifacio Iglesia de Santa Mar铆a del Tr谩nsito Colegio Cabrini Vivienda unifamiliar en Torrelodones Gran San Blas Gran San Blas Iglesia de San Fernando Iglesia de San Fernando
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