01 Junio 2011

Rehabilitaci贸n del Alcazar de Toledo

UN NUEVO MUSEO

Se ha rehabilitado el Edificio del Alc谩zar de Toledo para la nueva sede de la colecci贸n permanente del Museo del Ej茅rcito y se ha construido un conjunto de nueva edificaci贸n en los terrenos libres en su parcela, antigua plataforma de acceso y taludes y jardines hacia la ciudad, para los espacios de acogida, vest铆bulos, exposiciones temporales, servicio al p煤blico, sal贸n de actos, cafeter铆a y biblioteca, as铆 como las oficinas de Direcci贸n y Administraci贸n del Museo, almacenes, talleres y locales t茅cnicos de instalaciones.
  • Por: 漏 Francisco Fdez. Longoria
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REHABILITACI脫N DEL ALCAZAR DE TOLEDO
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UN NUEVO MUSEO

Se ha rehabilitado el Edificio del Alc谩zar de Toledo para la nueva sede de la colecci贸n permanente del Museo del Ej茅rcito y se ha construido un conjunto de nueva edificaci贸n en los terrenos libres en su parcela, antigua plataforma de acceso y taludes y jardines hacia la ciudad, para los espacios de acogida, vest铆bulos, exposiciones temporales, servicio al p煤blico, sal贸n de actos, cafeter铆a y biblioteca, as铆 como las oficinas de Direcci贸n y Administraci贸n del Museo, almacenes, talleres y locales t茅cnicos de instalaciones.

Los nuevos espacios ampl铆an muy notablemente los de la antigua sede en el Sal贸n de Reinos del Palacio del Buen Retiro, futura ampliaci贸n del Museo del Prado. Desde 1998, en que se convoca un Concurso Nacional ganado por los arquitectos D. Francisco Fdez-Longoria Pinazo y D. Dionisio Hdez. Gil y el Equipo de Museograf铆a Macua & Garc铆a Ramos, las obras se han desarrollado en dos Fases.

La rehabilitaci贸n del Alc谩zar restaura y rehabilita un contenedor de gran valor hist贸rico y cultural, de dimensiones apropiadas para la Exposici贸n con 14.000 m虏 煤tiles de espacio singular y equipamiento integral, y m谩s de 22.500 m虏 de su superficie total rehabilitada, patios y galer铆as.

La nueva construcci贸n, concebida como basamento contempor谩neo incrustado en la excavaci贸n sobre espacios arqueol贸gicos y roca bajo la plaza de Acceso, alcanza 12.160 m虏 煤tiles, 17.400 m虏 construidos, 4.450 m虏 de cubiertas y terrazas, 885 m虏 de jardines y un aumento de 462 m虏 de aceras de acceso desde la ciudad. Se cumple as铆 la condici贸n de mantener la volumetr铆a general hist贸rica y la Plaza de Armas exterior a la puerta principal de acceso al Alc谩zar.

HISTORIA DE UNA METAMORFOSIS

El Emperador Carlos V, en 1535, decide reformar el Alc谩zar de los Trast谩maras sobre restos musulmanes y edificaciones defensivas romanas y visigodas, encargando su construcci贸n al arquitecto Alonso de Covarrubias, quien propone un proyecto unitario sobre el conglomerado hist贸rico de transformaciones hist贸ricas, en un ejercicio reflexivo de modernidad. A las tipolog铆as de alc谩zares y castillos incorpora trazas del Renacimiento en un nuevo concepto de palacio-castillo, apertura de la renovaci贸n de la arquitectura espa帽ola del siglo XVI, que se constituye en modelo quasi-militar del Monasterio del Escorial y reaparece en revivals posteriores.

El car谩cter de la fortaleza en el promontorio m谩s alto de la ciudad se asienta sobre caballerizas, aljibes, despensas y locales de oficios en s贸tanos abovedados macizos y vanos, que se ordenan en base a los 贸rdenes cl谩sicos en paramentos y ejes ortogonales en las plantas, con un gran patio central, completado por la escalera imperial al sur del mediod铆a. Todo ello bajo la supervisi贸n de Felipe II, el Pr铆ncipe-Arquitecto que finalmente se aposenta cinco a帽os con su esposa Isabel de Valois hasta el traslado de la Corte a la Villa de Madrid.

Las obras terminadas en 1620 por Pedro de Lizarg谩rate, se abandonan con el cambio de uso a prisi贸n y los incendios de 1710 en la Guerra de Sucesi贸n. En 1773 el cardenal Lorenzana acuerda con Carlos III su cesi贸n a la Real Casa de Caridad reconstruida por Ventura Rodr铆guez. En el siglo XIX vuelve a incendiarse dos veces, hasta que la Reina Isabel II lo cede en usufructo al Colegio Militar, destruido de nuevo por incendios diez a帽os despu茅s. En 1936 el Alc谩zar es sitiado y demolido por bombardeos y voladuras. El Ej茅rcito reconstruye en la d茅cada de los sesenta del siglo XX, lo que ahora de nuevo se transforma y amplia.

UN NUEVO CONCEPTO DE LA ARQUITECTURA DEL PATRIMONIO

Se ha aplicado aqu铆 la doctrina emergente sobre la arquitectura del Patrimonio, seg煤n los principios de contextualidad y comportamentismo. Se pasa de los objetos al contexto. Se transmuta el monumento de objeto de la cultura a sujeto de acci贸n social. En este referente, f铆sico y simb贸lico se superponen, funde lo nuevo y heredado como se hizo a lo largo de los siglos. Se induce un proceso de experimentaci贸n del espacio en la visita. Se facilita que el hombre contempor谩neo explore el lugar y sus restos, perciba de modo inmediato vol煤menes y espacios, asigne valor y memorice sus recuerdos, simbolizando en profundidad el significado del lugar y su capacidad portadora de acci贸n.

Como en toda obra sobre el patrimonio se ha realizado un trabajo triple. La transformaci贸n f铆sica y espacial del Alc谩zar rehabilitado y de su ampliaci贸n por una construcci贸n potente en el subsuelo. La funcionalidad del concepto de Museo como comunicaci贸n entre personas y cosas, en itinerarios de penetraci贸n y ascenso sucesivo desde la ciudad. El disfrute de la belleza de una gran caja hueca, ordenadora, con la intencionalidad est茅tica del arte de la tierra y sus objetos encontrados.

Esta creatividad colectiva entiende el Museo como paradigma de una civilizaci贸n culta y de convivencia en la que Espa帽a y Toledo representan un hito pasado y actual.

TRADICION Y MODERNIDAD EN LA EXPERIMENTACION DE CRISIS Y PAZ.

Este conjunto, que hubo de competir con la Catedral, reproduce sobre s铆 mismo espacio urbano y arquitectura, como lo hicieron las sociedades que lo habitaron bajo los valores de sus tres culturas. Se mantiene la identidad en el cambio continuo de batallas y pactos. Cinco razas de pobladores y sus dirigentes, intelectuales, cient铆ficos y mercantiles constituyen el grupo 茅tnico m谩s variado, bajo Reyes de Taifas y los de Castilla y Le贸n. Desde que en el a帽o 720 Amrus, cristiano converso al Islam dona el cerro al emirato Omeya, este lugar es s铆mbolo de convivencia tolerante. El Alc谩zar, parte de la alcazaba musulmana y castillo cristiano, se mantiene como referencia permanente. En esta relaci贸n continua entre tradici贸n y modernidad se ha propugnado una arquitectura contempor谩nea que relacione espacio y comportamiento, aporte dimensiones psicol贸gicas actuales al bienestar en la concurrencia y el itinerario en el Museo, para la comprensi贸n y uso de los edificios y sus colecciones por los visitantes.

Se exponen las transformaciones pasadas y su activaci贸n actual, como habitaci贸n urbana. Se conforma un dise帽o de collage, de experimentaci贸n de un territorio impregnado de trazas y restos en un espacio de coetaneidad y superposici贸n como avance de una arquitectura que simboliza la roca madre y el paisaje, como natura, y la construcci贸n por siglos de f谩bricas, estructuras y espacios, como cultura. En este marco vital el intento de progreso en el arte del espacio incorpora la presencia y conducta de los visitantes y su reacci贸n en el recorrido entre cisternas, aljibes, silos y restos y espacios activos del Museo, como expresi贸n m谩s actual.

Diversidad, sorpresa, alternancia de cambios de geometr铆a, dimensi贸n, y tr谩nsito oblicuo por tramos y giros, como diagonales del recinto hueco, culminan con el acceso a la ortogonalidad del Alc谩zar. Todo queda valorado por luz tamizada de lucernarios y el diedro de planos de m谩rmol traslucido que incorpora la magia de la penumbra y apoya la dicha de conocer.

UNA ARQUITECTURA DE CONTRAPUNTO.

El conjunto queda conformado en dos composiciones contrapuestas. La Primera Fase, de nueva construcci贸n se materializa en un gran espacio de acogida, hueco bajo la Plaza de Armas. A la gran portada s贸lida del Alc谩zar de Covarrubias se contraponen grietas horizontales y verticales que, frente al grito moderno de sacar los museos a la calle, hacen penetrar ciudad, rocas, calles y paisaje dentro del Museo. La luz y las personas atraviesan restos y murallas, percibiendo su t茅cnica constructiva.

El itinerario de giros y ascenso por las diagonales del cubo hueco, en escaleras y rampas a las plataformas y puentes sobre el gran vest铆bulo, recorre este espacio procesional entre la malla cuadrada y descontextualizada de las cuarenta columnas en vanos de 8.0 x 8.0 m que soportan el techo de esta sala hip贸stila, suelo restituido del Patio de Armas. Se punt煤a el paisaje de la roca madre, la arqueolog铆a y las fachadas interiores de los nuevos espacios de Exposiciones Temporales y Oficinas del Museo.

Incrustados en la roca al nivel de la fachada, el Sal贸n de Actos y Talleres funcionan a horas de Museo cerrado. Debajo, en la gran excavaci贸n, invisibles excepto por sus galer铆as abiertas y con acceso controlado, se han situado talleres, almacenes, servicios e instalaciones que cumplen todos los requisitos tecnol贸gicos y de seguridad de un museo avanzado. Toda la ampliaci贸n se construye en estructura s贸lida de hormig贸n armado sobre pilotajes singulares y muros de contenci贸n de los empujes de las tierras y la propia roca. La edificaci贸n est谩 modulada en malla tridimensional de 0,80 m., la antigua vara, a la que se acoplan plantas, alzados y secciones. Al fondo, en el puente superior se perfora la parata norte del Alc谩zar para penetrar en su estructura sim茅trica y ortogonal.

La Segunda Fase restaura y rehabilita las naves del Alc谩zar. Se han eliminado particiones y entreplantas de la posguerra. Se ha conseguido un recorrido circular en helicoide continuo y cerrado alrededor del Patio Central con conexi贸n vertical por nuevas escaleras y ascensores de recorrido para el p煤blico. Se remodelan los n煤cleos de escaleras de emergencia para cumplimiento de toda la Normativa.

El Patio Central, sus pandas y la galer铆a de la planta Noble, la escalera imperial y su descenso al deambulatorio central del semis贸tano al que se abre la Capilla, constituyen un conjunto de extraordinario valor cultural y arquitectura hist贸rica restituida.

Las naves recuperadas presentan amplias dimensiones en paralelep铆pedos de 60 m x 10 m y 10 m de altura, adecuadas para el Proyecto Museogr谩fico posterior. En el exterior los taludes y las rocas se precipitan al r铆o Tajo.

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